Ahora ya estoy de vacaciones y es extraño, pero mi corazón contiene una serie de emociones que, a pesar de ser, algunas de ellas maravillosas, también hay otras que no son el real reflejo de lo que realmente siento por la palabra “vacaciones”.
Para ser sincero, yo me calificaría como alguien no muy afín al concepto que la mayoría tiene de rutina, el trabajo y las responsabilidades, mas bien soy algo relajado y realmente el trabajar y los quehaceres cotidianos no me emocionan para nada; excepto cocinar, que sin gustarme, lo acepto de buen grado.
En fin, lo que me agrada de estar de vacaciones; muy merecidas por lo demás ya que aprobé todos los ramos de este año, es la posibilidad de dejar de ver a los “profes” que me complicaron la existencia durante casi diez meses, pero aún mejor poder descansar de aquellos desagradables compañeros de universidad, esos que caen tan mal y el hecho de verlos aparecer por un pasillo hacen que se descomponga el ánimo, la tensión de llegar estudiado a clases y pruebas, olvidarse de aquellos infaltables roces con extraños personajes en el transcurso de la vida, por cualquier detalle o persona que realmente importa (todo esto a raíz de ser un imán de problemas) y finalmente olvidarse por un tiempo de la responsabilidad de tener vidas en mis manos, ya que de eso se trata mi carrera.
Pero también el año académico tiene cosas que necesito, mas bien, personas. Son ellos, mis compañeros y amigos que realmente aprecio y por qué no decirlo, los quiero de verdad y una personilla que me importa de una manera distinta y que a veces supera el cariño que tengo por mis amigos, que en algunos instantes (y no crean que son muchos tampoco) se convierten en ”casi hermanos”. Bueno, no le quiero dar mucha tribuna a esa personilla por ahora al menos, ya que a veces me hace sentir mal lo que siento por ella, y solo voy a decir que sigue siendo importante, y mis amigos lo saben de alguna forma lo que pasa por mi loca cabeza y mi débil corazón, y sé con certeza que los tengo a ellos para apoyarme cuando los necesite.
Ahora para seguir hablando de mis amigos, ellos saben cuando significan para mi, a pesar de que a veces tengo unos arranques de ira y demencia, en los cuales les digo cosas que son lo contrario a lo que siento. Espero que siempre seamos los mismos de siempre y que sigamos juntos, como lo decimos cada vez que hacemos un brindis, para los cuales no faltan motivos. Además seguiremos juntos en vacaciones, ya que esta vez nos va a mantener unido el trabajo de salvar vidas, que es para lo que hemos nacido.
martes, 19 de diciembre de 2006
¿Por fin vacaciones?
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4 comentarios:
amigoo keridoo!!!! que buena que tengas tu blog... unos de tus sueños (me encanta leer tus comentarios, no cambias)... ojala que la amoistad no muera nunca, aunque este un poco alejado es poor motivos fuertes (tu sabes) que estes muy bien amigo mio... y deja de matarte pensando en quien tu sabes, no se merece un tipo como tu. te kiero muxooo
atte Pablo
pd: falatan carretes, anada cuando hagamos uno .
Como alguna vez le dijo Porcel a sus gatitas: Miaaaauuuuuu.
Eso se llama tener empatía con el resto.
siempre trayo de salvar mi vida.
he aprendido o mejor dicho he visto con otros ojos lo que es la amistad. De encontrar lso verdaderos amigos...en realidad me he cuestionado la amitad. Creo que buscaré filosifia para ese concepto.
cuidate mucho!!!
y nos tamos viendo
oye wn de ierda,cambia a nombre de mi madre ese seudonombre de "gaspar".... tu sabi q era su gato tripatic amado...jaime
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