martes, 12 de junio de 2007

Compadre... Amigo


Es el momento de hablar de ti “perro”, compadre, amigo y compañero, con el que me río en clases y que me sube el ánimo, eres un buen consejero y una gran persona, uno de los mejores amigos que tengo y si bien nadie se puede reemplazar, eres como un alma gemela, así que el día en que yo no esté, quisiese que me recuerdes junto a nuestros amigos y aparte de ocupar tu lugar, me hagas el honor de ocupar el mío. Tal vez es la similitud que siento que tienes con mi hermano, como te lo dije en uno de aquellos carretes donde como siempre quedamos al final, que me hace sentirte como uno de los amigos más cercanos que tengo y de lo cual me siento muy orgulloso.

Nos conocimos al entrar a la “u” pero no fuimos amigos hasta segundo año, creo yo, porque mi lado antisocial prefería mantenerte al margen, pero en fin, las cosas ya cambiaron para siempre.

Y llegó el momento de calificarte tal como te veo, pienso que eres un gran amigo, discreto y leal (de los pocos que conozco), muchas veces hemos conversado y sé que has hecho algo por mí que nadie más haría y te lo agradezco muchísimo más que el hecho, lo que significa hacerlo. Eres burlesco, sarcástico, sincero, un poco sinvergüenza, “calentón”, estudioso e inteligente, sin duda uno de los mejores académicamente, ético, impulsivo si tienes que pelear por lo que crees correcto y cauto para proteger aquella parte de tu vida que pocos conocen, a parte de “bueno pa’ los combos”, capaz de salir de los problemas más profundos, aunque no de hacerlo sin ayuda, como por ejemplo cuando quieres o amas y crees hacer daño prefieres sufrir tú a hacerle daño, necesitas comprensión y alguien en quien confiar plenamente ya que también eres confiado y débil en ese sentido, lo que te da desventaja para con la gente que “no juega limpio” y odias la mentira tanto como yo y tienes la voluntad para no cambiar tus principios y hacerlos respetar.

Estoy seguro de que muchas de estas características las admites y las conoces, las otras son las que yo percibo y que de cierta manera se parecen a mi personalidad también, los valores que tenemos y no tranzaremos jamás, por eso siento que puedo hablar con cierta propiedad acerca de esas facetas. También hay personas que piensan que algunas de estas cosas son malas, pero yo pienso que son parte de una persona por buenas o malas que le parezcan a los demás, así que te aceptan tal como eres, para bien o para mal, ó pueden irse a la ¡”&%∞€#☻‼


PD: Siempre habrán conversaciones pendientes, y sé que lo que me tengas que decir va a ser tal cual, sea como sea... “Los mosqueteros” no se separarán jamás...

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