Nuevamente acabó el tortuoso semestre que seguramente a varios compañeros, como a mí, nos causó más de un dolor de cabeza.
Es maravilloso poder decir nuevamente que dejo de ver a esos “desgraciaditos” de mis compañeros que me repelen, a pesar de que tal vez también extrañe a aquellos con los que comparto con gusto, pero que mejor que librarse de la estresante presencia de los “profes” que no nos dejan vivir en paz... Pero, sorpresa!! Debo hacer un electivo gracias al estúpido cambio repentino de malla, en lugar de descansar y “carretear” libre de preocupaciones y deberes.
Como quisiera repetir la hazaña de hace 3 años, de irme a mochilear en esta misma fecha a la pre-cordillera con mis amigos, o la de hace 2 años de irnos a Viña del Mar para reiniciar el otro semestre con las pilas bien cargadas... Pero en fin, el destino es algo cruel y burlesco y esto de tener cada día menos vida me mata de a poco el espíritu.
PD: Si alguien tiene un panorama por el estilo, deme la idea y tal vez lo pueda considerar... ¡Te invito a invitarme! ¡Quiero salir de Santigo!!

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