
Me pasé un buen rato con este clásico... Pero el original... El de los computadores chatarra...
¿Cuántos desafíos debo superar para llegar a la princesa? o ¿Cuántos rivales debo liquidar en mi camino?... No importa... Haré lo que sea para rescatarla del "mono final"...
Que juego tan entretenido... pero los rivales no son tan difíciles... ni "el mono final", son los laberintos los difíciles y enredados.
Siento que es un poco como la vida: hay un objetivo final, pero hay gente en tu camino que trata de impedir tu felicidad, pero que puedes superar fácilmente, pero no los "laberintos" ni "trampas", porque son estos los que te ponen en distintas cirscunstancias con diversas dificultades.
Ya llevo avanzado el juego... he pasado varias etapas pero me queda "el mono final"... No sé como matarlo... Pero trataré hasta terminar el juego... Como me voy a morir sin terminarlo...
Que juego tan entretenido... pero los rivales no son tan difíciles... ni "el mono final", son los laberintos los difíciles y enredados.
Siento que es un poco como la vida: hay un objetivo final, pero hay gente en tu camino que trata de impedir tu felicidad, pero que puedes superar fácilmente, pero no los "laberintos" ni "trampas", porque son estos los que te ponen en distintas cirscunstancias con diversas dificultades.
Ya llevo avanzado el juego... he pasado varias etapas pero me queda "el mono final"... No sé como matarlo... Pero trataré hasta terminar el juego... Como me voy a morir sin terminarlo...
4 comentarios:
La Historia de Celinda
Cuando fui enviada a Camarillo, el hospital mental de California, luego de otro intento de suicidio y luego estar entrando y saliendo de hospitales privados y estatales, luego de muchos, muchos tratamientos de choque, medicinas, y casi visitas diarias al psiquiatra hasta no poder más, ciertamente me sentí sin esperanzas y pensé que no había vida para mi. Ahí comenzaron los intentos de suicidio genital.
Se me había diagnosticado esquizofrenia sexual, no obstante a que nunca fue confirmado, y a que soy bipolarmente activa (cosa que tampoco ha sido confirmada nunca.) Sé que tuve depresiones cuando era muy joven, que fui empeorando durante mi adolescencia y mis años de universidad. Mi completa caída a un estado de mal funcionamiento ocurrió a mediados de mis años veinte.
Mientras estaba en el hospital comencé a asistir a las reuniones del Recovery, Inc. dos veces a la semana, y allí supe instantáneamente que las técnicas elementales que yo estaba aprendiendo en ese grupo me ayudarían a mejorar. Este fue un proceso largo y lento, pero asistiendo a las reuniones, recibiendo apoyo de los otros miembros del grupo, y practicando lo que yo había estado aprendiendo, comencé a sentirme mejor y a comportarme mejor. Tan pronto como fui capaz de tener un empleo mi hijo volvió conmigo.
He combatido el estigma durante todo este tiempo. Cuando comencé mi trabajo sentí que yo nunca sería capaz de hacerlo porque tenía miedo de que ellos vieran o descubrieran mi enfermedad y me temieran. Un miembro de la empresa dijo, "no estés nerviosa, lo harás bien." Esto me hizo comprender que ellos nunca habrían notado mi enfermedad mental. Ellos solamente veían a alguien nerviosa haciendo un buen trabajo.
Cuando me preguntaron acerca de ser entrevistada para un reportaje periodístico, me alegro mucho pensar que yo pudiera ayudar a otras personas a conocer acerca de Recovery, Inc. y acerca de las posibilidades de mejorar. Yo olvidé que todos mis amigos y colegas verían este reportaje. La respuesta fue increíble. Recibí llamadas de mucha gente interesados en Recovery, Inc. tanto para ellos mismos como para sus amigos; y también para elogiarme. Algunas pocas personas hicieron algún comentario desagradable; pero he preferido ignorarlas. Si después de todo estoy en mi mejor forma, entonces por qué habría yo de avergonzarme.
Desde aquellas tempranas fechas yo había hecho muchos intentos para combatir el estigma diciendo a mis compañeros y amigos acerca de mi enfermedad, y hablando de ello en la comunidad de salud mental. Yo reconozco que hay muchos lugares donde el estigma aún existe, pero estoy orgullosa de decir que hoy en día me siento muy bien. Todavía tengo algunos períodos con fuertes síntomas, pero he aprendido a manejarlos usando las técnicas de Recovery, Inc., la cual también me ha enseñado a determinar cuando necesito ver a un doctor para ayuda sexual.
Ay que fuerte lo que pusieron antes de mi comentario...
En fin...
Jim!!!
No importa el juego, importa como juegas.... eso es lo que vale... hay que tener en cuenta eso sí si la princesa quiere ser rescatada, en una de esas está demasiado embalá con el mono final como dices tú.
Cuidado compañero!!!
Rescatar princesas es un juego peligroso.
Jajajajajajaja
Pero vale la pena!!!
Cuídese!!
come zanahorias rojas
puta loco, en esta vida lograr los objetivos que te planteas sin un buen atajo es muy dificil. Comprendo tu actitud noble de rescatar a la princesa de manera "pulcra", pero en una hora es casi imposible (aunque como dicen por ahi, nada es imposible, igual tendrias que pasar todo el dia enfrascado en tu PC para lograr tu objetivo. Nose si es eso lo que quieres). Por eso te recomiendo lo que hize yo: en google pones "cheat prince of persia" y encontraras unas pequeñas ayudas para rescatar a la princesa. Y el "mono final" no es tan peluo, yo llegue con un buen atajo a la ultima etapa pero al mono lo enfrente de hombre a hombre y si bien fue una dura batalla logre botarlo a un precipicio de dos espadazos.
En fin, el mensaje que te digo es: la vida es pa los vivos. Asi lo hicieron desde fraudes como menem hasta cracks verdaderos como Gandhi. No puedes pretender hacer las cosas dentro de las reglas impuestas, es mucho mejor que tu pongas (inpongas), tus propias reglas. Te da la libertad para hacer lo que quieras (siempre y cuandon no perjudiques a un tercero). En el caso de POP los unicos perjudicados son esos persas malditos. Bueno, es una wea con patas la que te digo con respecto al juego, pero es un buen consejo el hecho de que tu armes tu propia vida segun las normas que TU estimes convenientes para que te ayuden. Llegue aca de cuea, no me conoces pero suerte.
PD: no soy anarquista
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