viernes, 21 de diciembre de 2007

Cada vez queda menos... ya no queda nada...

El eterno resplandor...

Y atravezó cual rayo cruza el cielo en su corazón, fácilmente, como el cuchillo en la mantequilla. Su decisión causó un corte en la carne, pero nadie le presta atención, mientras sigue caminando, raudo y disimulando el sangrado, pero era algo inevitable, la deuda fue saldada y la agonía fue más corta. Al notar la estocada, certera y a sangre fría se dió cuenta que también tenía unas costillas rotas.

A duras penas sobrevivió, pero jamás escarmentó, volvía a cometer los mismos errores. Vió varias veces a su verdugo en la calle, mas nunca atravesó, le enfrento con rostro impávido disimulando el dolor.

Se encontraron muchas veces, hasta que un día, el se fue de la ciudad a vivir al campo, por lo que nunca más le vieron correr.



Al fin acabó un año difícil, fue bueno en muchos sentidos, malo en muy pocos... tal vez el mejor de mi vida, a pesar de todo, pero creí que acabaría mejor... así es la vida...


PD: Jamás estaremos felices con lo que tenemos, siempre habrá un vacío que llenar, algo que comprar y alguien a quien odiar o despreciar... Atentos a la gente buena, la que vale la pena de verdad...

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