viernes, 7 de diciembre de 2007

El smoking azul


Cada día se levantaba y se colocaba su smoking azul, previamente lo planchaba de forma minuciosa con su plancha a vapor, mientras calentaba agua para prepararse café, en un hervidor vastante rústico que estaba junto al mueble de los cubiertos. Un día, su gato orinó el enchufe y al conectar la plancha, hizo cortocircuito y se cortó la luz; ya no podía planchar su atuendo con la moderna plancha que tenía y decidió quedarse en casa aterrado por no tener su estrafalaria vestimenta.
Así pasaron varios días y se le fué agotando el alimento, no salía a comprar porque aun no reparaba el artefacto y finalmente murió de hambre.


¿Cuál es la moraleja?


PD: Pies hinchados y turnos de día...
y te quejabas, y te fijaste en el descuido de tus amigos... ahh??

1 comentario:

Anónimo dijo...

ooooooooooooooooh
un fiel reflejo
extaño
cuantas morimos asi