
Es extraña la sensación de este momento, observando mientras nuevamente te vas de mi lado, mientras dejas las estela de tu perfume que impregna mi mente y que sólo piensa en tenerte junto a mi de nuevo.
Siento frío, un frío que nace del interior, como del alma vacía a la cual le han arrancado un trozo, ese pedacito que calza justo con lo que queda del corazón tal cual como la llave a la cerradura, no hay forma de que otra llave le haga a la cerradura ni otra cerradura a la llave, es el destino que está escrito tan claramente como las estrellas ubicadas en el cielo; pero ¿qué es este frío? Tal vez es la sangre que se enfría tras la firme estocada, o es el acero que traspasa la carne.
Nada cambia el destino, sólo es uno que cree hacerlo y está escrito en ese libro extraño y eterno que no hay forma de escapar y de que se cumpla lo que te dije, incluso tu sientes y que sé que así será.
PD: Debemos tomar la mejor opción y arriesgarnos, sólo así salen bien las cosas... Tu lo sabes...
Historia sacada de un rincón...
Los sueños lo inician todo...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario